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lunes, 3 de septiembre de 2012
martes, 28 de agosto de 2012
Aprenderás. Texto de William Shakespeare.
Después
de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a
un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no
siempre significa seguridad.
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas....
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar su compañía. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que mas te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas.
Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla!!!
William Shakespeare
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas....
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar su compañía. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que mas te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas.
Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla!!!
William Shakespeare
martes, 21 de agosto de 2012
NO.
No cortes mis alas
no lastimes mis sueños
no cohartes mi voluntad
no malgastes mi tiempo.
No hieras mi corazón
no congeles mis palabras
no pudras mi porvenir
no anules mis mañanas.
No quiebres mi paz
no desgastes mi esfuerzo
no destruyas mi futuro
no dentengas mi tiempo.
No fuerces mis respuestas
no reclames sufrimiento
no te apropies mis alegrías
ni malgastes mis pensamientos.
viernes, 17 de agosto de 2012
FABULA DE PRUDENCIO Y LOS NOMBRES MALDITOS
Debería
haberse llamado León, por León Tolstoi. Pero su madre se negó en
rotundo y en el momento de inscribir el nombre de su primer hijo
varón en el registro, su padre, recordando las amenazas de abandono
de su esposa, pronunció un nombre que a todas luces le parecía
descreído, soso, simplón y de lo más vulgar.
-Se
llamará Prudencio, como su abuelo. -Le dijo el padre al funcionario
del registro.
-¿Prudencio?
¿Está usted seguro? -Le replicó sorprendido, mirando
inquisitivamente al padre por encima de las lentes.
-Sí,
así lo quiere mi mujer y así se llamará.
Desde
ese mismo momento, aquel nombre, propio de un mártir cristiano
muerto por lapidación, crucificado o como alimento de los leones en
el circo romano, quedó estampado y sellado para gracia, disfrute e
inquina de sus futuros compañeros de colegio y para desgracia de un
niño que estaba condenado por el poder de los significantes a ser
más prudente que fiero y más cuidadoso que arrojado.
Para
la realización de esta pronta condena no ayudó el hecho de ser un
bebé enfermizo, llorón, capaz de atraer para sí la mayoría de
infecciones y bacterias, hasta el punto de que teniendo ya tres años
su madre lo llevó al médico porque no habían conseguido dormir una
sola noche seguida en todo ese tiempo. Cuando el pediatra propuso
darle alguna droga al pobre Prudencio su madre fue tajante.
-¿Drogas
a mi niño? Demelás a mi, que me hacen más falta.
Con
varios hipnóticos los padres pudieron dormir a pesar de los
desgarrados berridos de Prudencio, hasta que una noche, se cansó de
berrear o por el mismo acto de berrear cayó rendido. Casi se puede
decir que este fue el último acto de valentía o de rebeldía de
Prudencio.
Al
año siguiente entraba en el colegio, porque su madre no había
querido llevarlo a la guardería a causa de su delicada salud, y ante
las risas desaforadas de sus 40 nuevos compañeros al escuchar aquel
nombre tan curioso, el niño Prudencio aprendió su primera lección
sobre democracia, pues supo al instante que no podría hacer nada
para evitar las burlas y mofas de esos pequeños diablillos y esas
pequeñas brujas. Eran demasiados y ganaban por mayoría.
Así
se fue esculpiendo la personalidad de Prudencio, a golpe de
humillaciones verbales y collejas. En su fuero interno soñaba, sobre
todo durante las clases de lengua, las cuales le aburrían sobre
manera invitándole a la ensoñación, con convertirse en un héroe,
que digo un héroe, un superhéroe capaz de dominar todos los
superpoderes que había conocido por sus ídolos del cómic. La
diferencia con éstos personajes era que él los utilizaría para
vengarse uno a uno de todos esos francotiradores que le consideraban
un blanco fácil. Por desgracia, en lo único que destacaba era en
los estudios, pues se esforzaba mucho en sacar las mejores notas
posibles para que su madre y su padre estuvieran orgullosos de su retoño,
cosa que tampoco le ayudó demasiado pues le convertía también en objetivo de las envidias y celos de los que no entendían las
materias como él. Tras sus gafas de pasta y su ojos pequeños, fue
construyéndose en la frialdad, en la arrogancia y la prepotencia,
mientras para todos los demás seguía siendo ese ser pusilánime al
que sacarle los calzoncillos por la cabeza.
Ya
en la universidad se decidió por el derecho y se interesó por la
política de derechas. Entró en las juventudes de un partido pero
tampoco allí se lo tomaron en serio a causa de su nombre. Otra vez,
como si ciertas cosas no cambiaran nunca, estaba aquel muro de nueve
letras como nueve metros de alto separándole de sus deseos y sus
metas. Ambicioso como se había vuelto, una vez licenciado, quiso
ponerle fin a aquella pesadilla. Se dirigió al ministerio de
interior y rellenó el formulario para cambiarse de nombre de una vez
por todas. Aquel acto más impulsivo que meditado, le puso en el
dilema de cómo llamarse a uno mismo. Que nombre debía ser aquel que
le definiera en su carrera hacia el éxito. ¿José Mari? ¿Mariano?
¿Federico? No, ese no, que era de un poeta rojo ¡y encima maricón!
Reflexionaba en la soledad de la oficina del ministerio. ¿Adolfo?
¿Benito? ¿Francisco? La mayoría eran nombres buenos. Nombres con
carácter, personalidad, altura fonética. Pero él quería algo más.
Había de ser un nombre que no arrojara ninguna duda sobre el poder
supremo de su inteligencia y su atrevimiento a la hora de hacer
realidad sus ambiciones. ¿José Antonio? ¿Miguel? ¿Joseph?
También serían buenas opciones, sobre todo el último, con ese tono
germánico tan imponente. ¿Y si probaba con algo en inglés? Se
preguntaba. ¿Richard? ¿Ronald? ¿George W.? ¿La W sería de
winston?, ¡por supuesto!
El
tiempo iba pasando y aún no había encontrado aquel nombre que lo
definiera tal y como él se veía. ¿Ratzinger? ¿Tomás de
torquemada? ¿Col Pot? Al final, ante el apremio que le suponía el
hecho de que la oficina estuviera a punto de cerrar, se decidió por
Tomás de Torquemada. Terminó de cumplimentar el formulario y se
dirigió veloz a la ventanilla, justo cuando el funcionario acababa
su turno. Se dirigió a la siguiente ventanilla y la volvieron a
cerrar en sus narices. Cuando llegó a la última ventanilla abierta
suplicó al borde de las lágrimas.
-Por
favor no cierren tengo que entregar este papel.
-¡¡Hombre
Prudencio!! ¡¡Cuánto tiempo!! -Exclamó la funcionaria, que
resultó ser una antigua compañera del colegio.
-¡Mari
Carmen! Que sorpresa. Como has cambiado, estás guapísima.
-Sí,
es la cara de la felicidad. Dime, qué querías, estaba a punto de
cerrar, pero aún no apagué el ordenador.
-Quería
entregar este formulario para el cambio de nombre de una persona
física.
-Así
que te vas a cambiar de nombre.
-Ejem...
Sí.
-¿Y
cual es tu nuevo nombre?
-Tomás
de Torquemada.
-¿En
serio te quieres llamar así?
-Sí,
claro, ¿no te gusta?
-Prefería
Prudencio la verdad.
-Me
he cansado de ser prudente. Quiero un nombre de acción, por eso
elegí el de Tomás. Cuando la gente oiga mi nuevo nombre quedaran
horrorizados y eso pondrá fin a todas las burlas.
-Ya...
Bueno... como quieras...
-¿Qué
pasa Mari Carmen? He sufrido un infierno por culpa de ese nombre. ¿Es
que no lo entiendes?
-Si,
si, aunque mira Prudencio, porque para mi siempre serás Prudencio.
Toda tu vida desde que nos conocimos a los cuatro años me pareciste
un gilipollas.
-¿Cómo
te atreves...?
-No,
en serio. Para nombres absurdos el de Nonato, el de Ceferino, el de
la infeliz de Felicísima, que la pobre, me enterado por facebook,
que ya va por su tercer divorcio. ¿Te acuerdas de ellos? Pero a
ninguno de ellos le dieron las collejas que te dieron a ti, o al
menos no en la magnitud que te las daban a ti. ¿Sabes por que?
-No
sé si quiero saberlo.
-Porque
siempre has sido un arrogante un facha y un repelente. Y veo que en
nada de eso has cambiado.
-¿Alguna
cosa más?
-Sí,
falta el impreso 312-B, que se recoge en el segundo piso. Tendrás
que volver mañana.
-Pero...
-Adiós
Prudencio. Tengo que cerrar.
Y
allí se quedó Prudencio entre la rabia y el dolor, planeando llegar
algún día al poder y recortarle el sueldo a estos putos
funcionarios.
lunes, 13 de agosto de 2012
"GABRIEL GARCIA MARQUEZ – LA DESPEDIDA"
“ Si por un instante dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharia ese tiempo lo mas que pudiera. Posiblemente no diria todo lo que pienso, pero en definitiva pensaria todo lo que digo. Daria valor a las cosas no por lo que valen, si no por lo que significan. Dormiria poco. Soñaria mas. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos 60 segundos de luz. Andaria cuando los demas se detienen. Despertaria cuando los demas duermen. Si dios me obsequiara un trozo de vida, vestiria sencillo. Me tiraria de bruces al sol, dejando descubierto no solamente mi cuerpo, si no tambien mi alma. A los hombres les probaria cuan equivocados estan al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daria alas, pero le dejaria que el solo aprendiera a volar. A los viejos les enseñaria que la muerte no llega con la vejez, si no con el olvido.
!!!Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres!!!
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad esta en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recien nacido aprieta con su pequeño puño por primera vez el dedo de su padre, lo tiene apretado para siempre. He aprendido que un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarlo a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habran de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente estare muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo qu piensas. Si supiera que hoy es la ultima vez que te voy a ver dormir, te abrazaria fuertemente y rezaria al señor para poder ser el guardian de tu alma. Si supiera que estos son los ultimos minutos que te veo, diria “ TE QUIERO “ y no asumiria tontamente que ya lo sabes. Siempre hay un mañana, y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaria decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidare. “
Texto robado del libro "Mi libro de Lion" de mi amigo Leo.
!!Gracias por vuestra amistad amigos míos!!
"VIDA"
Todo lo que fue
Todo lo que sera
Gracias
Gracias por la calma
La paciencia
El amor
La mala vida
El llanto
La risa
Gracias de nuevo
Por el futuro
Por los misterios
Por la desinhibicion
Por la paz
Por la suerte
Por la soledad
Siento tu voz...
Alla a lo lejos
No me esperes mas
Yo alcanzo
Se que puedo
Se que soy
Solo yo...
GRACIAS
Leo – barcelona
26 de mayo del 2002
"VIDA"
Todo lo que fue
Todo lo que sera
Gracias
Gracias por la calma
La paciencia
El amor
La mala vida
El llanto
La risa
Gracias de nuevo
Por el futuro
Por los misterios
Por la desinhibicion
Por la paz
Por la suerte
Por la soledad
Siento tu voz...
Alla a lo lejos
No me esperes mas
Yo alcanzo
Se que puedo
Se que soy
Solo yo...
GRACIAS
Leo – barcelona
26 de mayo del 2002
miércoles, 1 de agosto de 2012
Lo esconden los arcanos III
La
Papisa.
Lari
cumplió su promesa y después de un buen masaje podal Juan sentía
que sus pies eran capaces de volar como si fuera el mismísimo dios
Mercurio. Se acercaron al cauce del río y unos tragos de vino
después ambos se encontraban en un estado de embriaguez que les
hacía rozar la maravilla. A Juan ya se le había pasado cualquier
atisbo de desconfianza hacia el mago/trilero/psiquiatra al cual
abrazaba en plena exaltación de la nueva amistad. Lari, más
acostumbrado al vino de aquella tierra extraña, hacia todo lo
posible por soportar estoicamente a su nuevo aprendiz y le recordaba
que tenían una misión que cumplir y que debían ver a la Papisa
antes de que se hiciera de día.
-¿Pero
quien es esa Papisa?
-Bueno,
es un ser muy poderoso, ella debería darte las instrucciones que
necesitas para que puedas crecer como hombre.
-¿Y
no podemos tomar unos traguitos más? Tio, Laaari, sabes que eres de
puta madre...
-Sí,
lo sé.
-Tío,
te lo juro, me caes de puta madre.
-Sí,
cuando de la borrachera que llevas sólo quede una punzante resaca y
debamos seguir nuestro camino a ver si sigues opinando lo mismo.
-Oye,
una pregunta... ¿La Papisa esa está buena?
-Bueno...
es un ser con muchas caras... No siempre se muestra con los mismos
rasgos, aunque siempre se manifiesta de forma muy familiar.
-Familiar...
Yo no tengo familia...
-Mira
hemos llegado.
Era
noche cerrada y habían llegado a lo que antiguamente debía ser una
granja porque había establos y gallineros. Todo parecía en calma.
Se acercaron a la cerca y entraron sin mediar palabra. Una luz se
encendió en el edificio principal y acto seguido una yegua salió
del mismo. Se acercó a los visitantes y rápidamente reconoció a
Lari.
-¡¡Hola
chato!! ¡¡Cuanto tiempo sin verte por aquí!!
-¡¡Hola
Gertrudis!! Sí, mucho tiempo. Traigo a un novato para que vea a la
Papisa.
-Me
imagino, sino fuera por estos momentos, resultarías muy caro de ver.
-Ya
sabes lo que hay Gertrudis, lo mío es ir a lo loco y a los locos. Es
mi misión en esta tierra.
-¡Cómo
sois los humanos! Siempre encontráis alguna excusa para tratarnos
como animales.
-Bueno,
creo que nunca me he portado mal contigo. Simplemente lo nuestro era
imposible. Estuvo bien mientras duró, pero no funcionó.
-Sí,
claro, ahora es cuando me dices que no fue por mi, que fue por
ti,¿no?
-Eeehhhh...
sí, supongo... Bueno, ¿podemos ver a la Papisa?, empieza a hacer
frío.
-Sí,
claro, ya sabes el camino cielo. Cuando acabéis pasaos por casa, os
pondré algo a la altura de este reencuentro.
La
yegua Gertrudis volvió a entrar en el edificio y Lari y Juan tomaron
un camino empedrado que bordeaba la construcción hacia la parte de
atrás. Juan había asistido atónito a aquel reencuentro y no sabía
si debía preguntarle a Lari si realmente Gertrudis y él habían
sido pareja. Un silencio incómodo les rodeaba, hasta que ante la
inquisitoria mirada de Juan, el mago le explicó que sí, habían
sido pareja durante cuatro años, y que fueron muy felices, pero que
todo había acabado ya, aunque ella parecía continuar extrañándolo.
-¿Pero
por qué cortásteis?
-Simplemente,
creía que me merecía algo mejor.
Cuando
llegaron a la parte trasera de la edificación lo único que había
allí era un gran foco que apuntaba hacía el cielo. Lari miró a
Juan y le preguntó si estaba preparado. Éste afirmó con la cabeza.
Lari encendió el foco y la luz proyecto hacia el cielo la imagen del
rostro de una anciana arrugada y con los rulos por montera.
-¡¡Salve
Papisa!! -Dijo Lari arrodillándose.
-¡¿Mamá?!
¡¿Qué...?! ¡¿Pero qué...?! -Exclamó Juan azorado.
-Hola
Lari, hola Juan, hijo mío. ¡¿Cuánto tiempo sin verte?!
-¡Mamá!
¿Qué haces allí arriba?
-Me
estoy peinando, eso que deberías hacer tu más a menudo. O acaso te
crees que con esas pintas vas a hacerme abuela.
-Bueno
mamá, pensaba que estabas muerta.
-Yo
siempre seré tu madre. Siempre. No lo olvides.
-Bueno
si ya... pero...
-De
peros nada mi pequeñín... Mírate... estás hecho un guiñapo...
Con esa ropa raída y esos pelos... Además estás en los huesos...
¿Acaso no comes o qué?
-Si
como madre, pero...
-Mira
me han sobrado unas empanadillas de atún, de esas que te gustaban
tanto. Le daré a Gertrudis un tupper para que os las sirva. Muy
buena Yegua esa Gertrudis, una mujer así me podría dar muchos
nietos y además es un buen partido, fijate, es la dueña de todo lo
que ves. Y trabajadora como la que más...
-Mamá,
es que es una yegua yo no me veo con durmiendo con un caballo.
-A
todo le tienes que ver fallos, ¡a todo! Eres igual que tu padre,
nunca habéis sido capaces de tener un detalle para hacerme feliz.
Pido tan poco...
-Ya..
mamá... pero... Yo es que...
-Yo
yo yo yo. ¡¡Eres un egoísta!! ¡¡Eso es lo que eres!!
-Pero
mamá yo te quiero mucho, siempre te he querido.
-Es
fácil decir que me quieres, ¿pero cuando me lo has
demostrado?¿Cuándo? Pobre de mi...
-No
llores mamá te lo suplico.
-¡¡Como
no voy a llorar si sólo me das disgustos!!
-¿Dónde
está papá?
-¡¡A
ese dejalo!! Nos hemos divorciado.
-¿Que?
¿Cómo?
-Si,
ahora tu padre es un excapitan de marina mercante, reconvertido a
pastor de peces. Un hombre sabio y pulcro y muy creyente. Como dios
manda, ¡vamos! Espera que le llamo. Chuuurrriiiiiiiiiiii, ven que te
voy a presentar a mi hijo.
-Siiiiii,
flor de pitiminí. Ahora voy.
-No
quiero conocer a ese hombre. No es mi padre.
-No
seas egoista y dame ese gusto.
-Hola
mi amor. ¿Donde esta ese pequeñín?
-Ahi
debajo mi cielo.
-¿Ese
de ahí es tu hijo?
-Sí,
soy su hijo. ¿Que pasa?
-Es
de mi primer matrimonio cosita linda. El pobre salió a su padre.
-Se
nota. Se nota. Que ser más andrajoso.
-Oiga
sin faltar.
-Y
huele a vino.
-¿No
habrás bebido Juan?
-¿Yo?
No.
-Esta
mintiendo. Mira se ha puesto colorado.
-Como
su padre... es igual que su padre... Que habré hecho yo para merecer
esto...
-Mira
ya has hecho llorar a tu madre. ¿No te da vergüenza? Ya esta, ya
está mon amour.
-Bueno
yo creo que me voy...
-Eso
si vete.
-Ves
con cuidado hijo mío y recuerda lo que te dije de Gertrudis. Dile
que meta las empanadillas en el horno precalentado a 180 grados
durante 15 minutos y ya veras que buenas. Es tan buena mujer...
-Adios,
adios...
La
luz del proyector se apagó haciendo desaparecer a la madre y al
pastor de peces. Sólo en ese momento Lari se levantó. Juan estaba
más rígido que un gato de fieltro.
-¿Por
que me has traido hasta aquí?
-Es
el protocolo.
-¿Que
protocolo?
-Tu
primera lección en esta tierra es que a las madres las carga el
diablo.
-¿La
tuya tambien era así?
-La
mia era el mismisimo diablo. Mas buena la pobre...
-Ya,
alguien a quien no puedes dejar de amar y de odiar a la vez.
-Sí,
por eso estudie psiquiatria y psicoanalisis.
-¿Por
tu madre?
-Para
liberar a los hombres de la carga de su madre. Oye, es cierto que sus
empanadillas están tan buenas como dicen?
-Sí.
-Pues
vamos a cenar. Hace mucho que no me alimento de nada más que de pan
y vino.
Ambos
rodearon de nuevo la casa, Gertrudis los recibió con un salto de
cama con encaje y transparencias. Después de cenar decidiría quien
la iba a cabalgar.
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