Escribo en un día en el que he vivido dos ataques de ansiedad, un medio desmayo y una vomitona de la comida. Alguien que me quiere mucho, me ha recomendado que escriba y he pensado en retomar mi mini diario que establecí hace algún tiempo en este blog.
No puedo hablar con mucha libertad, a causa del pudor, la vergüenza y el olvido, pero haré lo que pueda...
He titulado este post como mi certeza porque es una palabra que, desde hace algún tiempo, escucho mucho por parte de Raúl. Nunca me he manifestado, no he opinado pero ahora me encuentro que los conceptos de los que tanto le gusta charlar con sus colegas,la duda y la certeza, se han hecho muy presentes en mi vida.
Desde verano vivo en una constante duda sobre algo que pasó en mi vida, a lo cual respondí quedándome sin voz y con una amnesia retrógada. Eso ya esta superado pero ahora se me está manifestando la certeza de que algo que me duele mucho me ha pasado algún día del maldito calendario.
Siento dolor e cabeza, como si me estuvieran martilleando en las sienes; siento un gusanoi en la boca del estómago, un vacío; siento un ardor en el esófago; siento como caen las lágrimas por mie mejillas y siento como me desvanezco en la nada. Esa soy yo ahora: un manojo de nervios que vive todo esto como si de una constante pesadilla se tratara...es todo tan real.
Actualmente me muevo , a parte de la psiquiatra, entre el psicologo y la psicoanalista. Él niega que haya pasado lo que en un principio parece mas factible y quiere racionalizarlo todo. Ella me dice que mi palabra es válida ante todo y que estoy en el camino de la valentía. En medio de estos discursos me encuentro yo, con un lio mental que intento aclarar con llamadas desesperadas a psiquiatras colegas que me permiten respirar un rato. Tengo miedo a la noche, porque cieero los ojos y si no me duermo, ya me empiezan a venir las imagenes a la cabeza. Se trata de una agresión verbal, la oigo como si me estuviera susurrando al oido. Le digo a Raúl que estoy enloqueciendo y él me dice que loca ya lo estoy así que ...y tiene razón, los papeles ya los tengo,jeje.
En fin, no se como acabará todo ésto , lo que sí se es que me tiene agotada y que hay momentos en los que me siento indefensa, impotente, débil. Hay que seguir luchando y , gracias a quien sea, tengo gente en la que apoyarme para seguir el camino recto, aunque mi cabeza a menudo va por las curvas...
Gracias por leerme. Un abrazo,
ALMU.
No puedo hablar con mucha libertad, a causa del pudor, la vergüenza y el olvido, pero haré lo que pueda...
He titulado este post como mi certeza porque es una palabra que, desde hace algún tiempo, escucho mucho por parte de Raúl. Nunca me he manifestado, no he opinado pero ahora me encuentro que los conceptos de los que tanto le gusta charlar con sus colegas,la duda y la certeza, se han hecho muy presentes en mi vida.
Desde verano vivo en una constante duda sobre algo que pasó en mi vida, a lo cual respondí quedándome sin voz y con una amnesia retrógada. Eso ya esta superado pero ahora se me está manifestando la certeza de que algo que me duele mucho me ha pasado algún día del maldito calendario.
Siento dolor e cabeza, como si me estuvieran martilleando en las sienes; siento un gusanoi en la boca del estómago, un vacío; siento un ardor en el esófago; siento como caen las lágrimas por mie mejillas y siento como me desvanezco en la nada. Esa soy yo ahora: un manojo de nervios que vive todo esto como si de una constante pesadilla se tratara...es todo tan real.
Actualmente me muevo , a parte de la psiquiatra, entre el psicologo y la psicoanalista. Él niega que haya pasado lo que en un principio parece mas factible y quiere racionalizarlo todo. Ella me dice que mi palabra es válida ante todo y que estoy en el camino de la valentía. En medio de estos discursos me encuentro yo, con un lio mental que intento aclarar con llamadas desesperadas a psiquiatras colegas que me permiten respirar un rato. Tengo miedo a la noche, porque cieero los ojos y si no me duermo, ya me empiezan a venir las imagenes a la cabeza. Se trata de una agresión verbal, la oigo como si me estuviera susurrando al oido. Le digo a Raúl que estoy enloqueciendo y él me dice que loca ya lo estoy así que ...y tiene razón, los papeles ya los tengo,jeje.
En fin, no se como acabará todo ésto , lo que sí se es que me tiene agotada y que hay momentos en los que me siento indefensa, impotente, débil. Hay que seguir luchando y , gracias a quien sea, tengo gente en la que apoyarme para seguir el camino recto, aunque mi cabeza a menudo va por las curvas...
Gracias por leerme. Un abrazo,
ALMU.

